31-07-2009
Estos son tiempos difíciles donde muchos posiblemente nos encontrarnos frente a una crisis personal que genera sentimientos muy fuertes, particularmente sentimientos de temor al fracaso. Y ese temor al fracaso – temor que se disfraza de muchas maneras – es uno de los sentimientos más incapacitantes que el ser humano puede tener. La mayoría de las veces ese temor, una vez llega, tiende a seguir con nosotros en forma de un hábito, un patrón de comportamiento del que ni siquiera estamos consciente. Afortunadamente, al igual que otros tantos hábitos y comportamientos, éste puede modificarse. Se ha dicho que “el fracaso no es lugar sino una actitud”, y hay estrategias específicas para sobreponerse a esta actitud. Consideremos algunas…
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